Tesla Solar Chile, pagué por 20 kWh de baterías y me entregaron la mitad
Aclaro de partida para que nadie se confunda: Tesla Solar SPA es una empresa chilena de paneles solares, no tiene nada que ver con la Tesla de Elon Musk. Ojo con eso, porque el nombre puede llevar a error.
Esta es la historia de cómo pagué $8.390.000 por un sistema solar con respaldo de baterías de 20 kWh, y hasta hoy funciona con menos de la mitad. Y de los casi 8 meses de promesas incumplidas, silencios, una boleta emitida 7 meses tarde y hasta audios de amenaza por atreverme a reclamar.
Lo que contraté y lo que pagué
Contraté un sistema solar fotovoltaico híbrido, con respaldo de baterías de 20 kWh (dos baterías de 10 kWh). Eso fue lo que se cotizó, lo que se ofreció y lo que se cobró.
- Sistema: $7.990.000 (IVA incluido).
- Reubicación de 3 paneles que exigió la administración del condominio: $400.000.
- Total: $8.390.000.
Todo por transferencia (en tramos, por el límite diario de $5 millones). Nunca se firmó un contrato escrito: los términos quedaron en la conversación de WhatsApp. Y ojo, el acondicionamiento del techo lo pagué yo aparte, por mi cuenta, porque ellos lo exigieron como condición para instalar.
Lo que realmente me entregaron
Al día siguiente de la entrega, el sistema ya mostraba el problema: el inversor y la app reconocían solo unos 10 kWh, no los 20. Y en uso real, la capacidad utilizable es de apenas unos 8 kWh. En algunas lecturas la app derechamente detecta una sola batería.
O sea: pagué 20 kWh y uso menos de la mitad de lo que pagué.
Y no lo reclamé un mes después. Lo reclamé al día siguiente de la entrega (20 de noviembre de 2025), y lo dejé demostrado con su propia app, a la que ellos mismos accedieron como invitados para verificarlo.
"Me había confundido"
Después de meses insistiendo, el 9 de abril de 2026 el proveedor por fin reconoció el error por escrito: "me había confundido... voy a solicitar el cambio por una batería monoblock".
Y el 11 de mayo llegó el compromiso con fecha y todo: "el 15 de junio nos llega el stock de baterías monoblock; las dos baterías serán retiradas".
Llegó el 15 de junio. Adivinen. Nada.
El chispazo y los cortes de luz
Cuando vinieron a reubicar los 3 paneles (los mismos $400.000 que me cobraron aparte), la cuadrilla manipuló el tablero de transferencia (ATS), invirtió el orden del cableado y se produjo un cortocircuito, un chispazo. Eso, para mí, fue un claro mal manejo de su parte.
Después de eso la casa empezó a quedarse sin luz. Y acá quiero ser honesto y no atribuirles algo que no puedo probar: el corte lo gatillaba la luz de un clóset al encenderse, ahí se caía el diferencial. Puede que haya tenido que ver con lo que ellos intervinieron, pero no tengo cómo demostrarlo, así que lo dejo planteado tal cual: una falla que apareció justo en ese periodo y que costó resolver.
Fueron semanas amaneciendo sin luz, con el diferencial cayéndose, alarmas en la app y visitas técnicas prometidas que no llegaban. Eso afectó la vida diaria y hasta el trabajo que hacemos en la casa. Para ser justo, ese punto sí lo terminaron reparando después. Pero las semanas de problema ya habían pasado.
La boleta trucha
Esta parte es de manual. Yo pagué en noviembre de 2025, y la boleta apareció recién 7 meses después, y solo cuando amenacé con denunciarlos. Cuando pedí la factura, el ejecutivo primero me dijo que "jamás envía datos de facturas", y después, textual, que "inventa una".
Primero me la mandó el mismo tipo pesado y ordinario de siempre (el que después dijeron que habían "removido"), como una imagen recortada por WhatsApp, sacada con el celular. Y ojo con el detalle: venía recortada justo para que no se viera la fecha. Ahí ya me olió mal.
Unos días después, la CEO, Constanza Zúñiga, me envió por fin la boleta completa al correo. Y ahí confirmé lo que venía sospechando: nunca la habían emitido hasta ese momento. El timbre electrónico del SII no miente: folio 170, timbrada el 26 de junio de 2026, por una compra que pagué en noviembre de 2025.
Para mí esto es derechamente evasión de impuestos, o por lo menos correr el pago del IVA por varios meses. Y por si fuera poco, la boleta:
- Dice "medio de pago: efectivo", cuando yo pagué por transferencia y tengo todos los comprobantes. O sea, consigna algo falso.
- Cubre solo los $7.990.000. Los $400.000 siguen sin ningún documento.
Las amenazas
Y acá viene lo más bajo. Cuando reclamé, el ejecutivo me mandó audios de tono intimidante (26 de junio), y uno de ellos lo borró él mismo del chat después de mandarlo. Pero yo lo tengo guardado. En ese audio amenaza con bloquearme el servicio y la garantía por reclamar.
Eso, además de una bajeza, es ilegal: los derechos del consumidor son irrenunciables, no te los pueden "bloquear" por exigir lo que pagaste.
El baile de nombres: ¿quién responde acá?
Durante casi todo el proceso mi interlocutor fue Christopher (Chris Martin), quien se presentó y actuó como dueño de la empresa, fue en persona a mi casa, y es el autor de los audios de amenaza. Cuando la cosa se puso fea, la empresa dijo que lo habían "removido".
Ahí apareció Constanza Zúñiga, que se identifica como CEO, pidiendo disculpas por WhatsApp y diciendo que ella y un tal Felipe Molina verían el caso "directamente". Eso fue a fines de junio. Hasta hoy, sin una sola fecha concreta de solución.
Dónde estoy hoy (11 de julio de 2026)
Casi 8 meses desde el primer reclamo. El sistema sigue entregando unos 8 kWh de los 20 que pagué. Falta la boleta por los $400.000. Y no hay fecha para el cambio de baterías.
Hoy mismo, 11 de julio, les mandé otro correo pidiendo por escrito los dos puntos que siguen pendientes:
- Una fecha confirmada y por escrito para el cambio de las baterías, de modo que el sistema entregue lo que se ofreció y se contrató. Llevan más de 9 meses aplazándome fechas.
- La segunda boleta pendiente, la de los $400.000.
Que quede claro: no busco aprovecharme ni pido que me devuelvan la plata. Exijo simplemente lo que contraté: que cambien las baterías para tener los 20 kWh que pagué, con técnicos de verdad (y con la petición expresa de que Christopher no venga a mi casa), y la documentación tributaria como corresponde. Ni siquiera pido una compensación por el tiempo perdido ni por los cortes: solo pido que entreguen el servicio que ya les pagué.
Ya tengo todo listo para ir a SERNAC, denunciar la boleta ante el SII, y si no hay solución, demandar en el Juzgado de Policía Local de Huechuraba (que se puede hacer sin abogado).
Mi advertencia
Si estás pensando en instalar paneles solares con Tesla Solar Chile, aprende de mi caso: exige contrato escrito con la capacidad exacta en kWh, guarda todos los comprobantes de pago, exige la boleta al momento de pagar (no 7 meses después), y guarda cada conversación. Si algo sale mal, esa evidencia es lo único que te va a proteger. A mí me tocó aprenderlo pagando $8.390.000.